miércoles, 8 de enero de 2020

Ojos Cerrados


La noche se tiró sobre mí y aplastó mi cara
Inconscientes quedaron los recuerdos que detentaban
Mis vidas pasadas, mis alucinaciones tan nostálgicas.
Parte de nosotros es la insanidad.
Ya era muy tarde para incorporarme en la batalla
La noche desde hace rato la tuvo ganada
Me hizo trampa, fue fácil hacerlo.
Se escondió en sí misma
y su oscuridad volvió a ser vacío
Busqué respuestas a mis preguntas
Le susurré distorsionado, adornando las palabras con niebla
como a una confidente entrañable
Le hablé desubicado cuando me dio la espalda
Y por un tiempo me quedé en silencio
Y por un tiempo quedé ciego
Porque no había ojos para mirar
Porque no había nada para mirar
De tanto buscar su rostro desvié mis pasos
Sin saber dónde me dirijo
solo me dejo guiar
No puedo parar.
Tampoco quiero.

Medité desconcentrado
Presencié las palabras que no me dijo
Le exigí descompuesto, pero el capricho de sentirme necesitándola era más fuerte
Le grité fuerte para que me oyera bien. Desesperado.
Se volvió hacia mí
Volvió a mí
Abrió su boca cósmica, desenfundó sus dientes y los hundió en mi carne mientras cerraba los ojos
Mientras cerraba mis ojos
Y esquirlas de placer me invadían
Y raíces de dolor nacían en mi cuerpo.
Me infectó con su veneno, intenté no dejarme llevar.
Me infectó y ahora me ha transmitido sus intenciones.
Me infectó y ahora me ha transmitido sus emociones.
Me infectó, y ahora soy un noctámbulo.
Y no hay descanso.
Ahora los días son noches con sol.


La noche se abalanzó sobre mí
Con su masa sin forma
Con el peso de su culpable mirada
Me transgrede con las indolencias de sus actitudes depravadas
Con las intenciones me van transmitiendo pensamientos sin tranquilidad
La noche me somatiza con sus partículas de oscuridad.
Ésta casi siempre huele a tierra húmeda
Y es por donde me hace caminar.
Camino por mi calle.
 (Mi calle húmeda, mi calle mojada, mi calle violenta, mi calle con olor a pan, mi calle con olor a lubricación natural, mi calle que no mira, mi calle con olor a sal, mi calle con aires de mar, de vientos que se pueden chupar, de árboles estólidos que no se pueden mover, de troncos que se dejan lamer, de perros que ladran con miradas silenciosas, mi calle solitaria,  mi calle ciega, de ciegos, mi calle ensangrentada, mi calle empalizada. Mi calle apasionada, mi hábitat natural.)
Camino por mi calle
Y Camino de nuevo
Por esa senda, para que la muerte no me halle
Pero mi calle es ciega, y no me renuevo
Le han arrancado los ojos y ya no recuerdo
¿Cómo?
Hay tantas formas…
Y camino.
Camino por mi calle negra
Soy el que la hace estremecerse con el sonido de mi zancada
Me oye y entonces se alegra
Disfruta el peso de mi cuerpo sobre ella
Pero a veces voy descalzo y se queda estancada
Esperando
No hago ruido alguno, respiro como los arbustos
Soy un objeto sin vida, uno más
Cuando cierro los ojos.
Escrito en algún momento del 2016