La noche se tiró sobre mí y aplastó mi cara
Inconscientes quedaron
los recuerdos que detentaban
Mis vidas pasadas, mis
alucinaciones tan nostálgicas.
Parte de nosotros es la
insanidad.
Ya era muy tarde para
incorporarme en la batalla
La noche desde hace
rato la tuvo ganada
Me hizo trampa, fue fácil hacerlo.
Se escondió en sí misma
y su oscuridad volvió a
ser vacío
Busqué respuestas a mis
preguntas
Le susurré
distorsionado, adornando las palabras con niebla
como a una confidente entrañable
Le hablé desubicado cuando me dio la espalda
Y por un tiempo me
quedé en silencio
Y por un tiempo quedé ciego
Porque no había ojos
para mirar
Porque no había nada
para mirar
De tanto buscar su
rostro desvié mis pasos
Sin saber dónde me dirijo
solo me dejo guiar
No puedo parar.
Tampoco quiero.
Medité desconcentrado
Presencié las palabras que no me dijo
Le exigí descompuesto,
pero el capricho de sentirme necesitándola era más fuerte
Le grité fuerte para
que me oyera bien. Desesperado.
Se volvió hacia mí
Volvió a mí
Abrió su boca cósmica,
desenfundó sus dientes y los hundió en mi carne mientras cerraba los ojos
Mientras cerraba mis
ojos
Y esquirlas de placer
me invadían
Y raíces de dolor
nacían en mi cuerpo.
Me infectó con su
veneno, intenté no dejarme llevar.
Me infectó y ahora me
ha transmitido sus intenciones.
Me infectó y ahora me
ha transmitido sus emociones.
Me infectó, y ahora soy
un noctámbulo.
Y no hay descanso.
Ahora los días son
noches con sol.
La noche se abalanzó
sobre mí
Con su masa sin forma
Con el peso de su
culpable mirada
Me transgrede con las
indolencias de sus actitudes depravadas
Con las intenciones me
van transmitiendo pensamientos sin tranquilidad
La noche me somatiza
con sus partículas de oscuridad.
Ésta casi siempre huele
a tierra húmeda
Y es por donde me hace
caminar.
Camino por mi calle.
(Mi calle húmeda, mi calle mojada, mi calle
violenta, mi calle con olor a pan, mi calle con olor a
lubricación natural, mi calle que no mira, mi calle con olor a sal, mi calle
con aires de mar, de vientos que se pueden chupar, de árboles estólidos que no
se pueden mover, de troncos que se dejan lamer, de perros que ladran con miradas silenciosas, mi calle
solitaria, mi calle ciega, de ciegos, mi
calle ensangrentada, mi calle empalizada. Mi calle apasionada, mi hábitat
natural.)
Camino por mi calle
Y Camino de nuevo
Por esa senda, para que
la muerte no me halle
Pero mi calle es ciega,
y no me renuevo
Le han arrancado los
ojos y ya no recuerdo
¿Cómo?
Hay tantas formas…
Y camino.
Camino por
mi calle negra
Soy el que la hace
estremecerse con el sonido de mi zancada
Me oye y entonces se
alegra
Disfruta el peso de mi
cuerpo sobre ella
Pero a veces voy
descalzo y se queda estancada
Esperando
No hago ruido alguno,
respiro como los arbustos
Soy un objeto sin vida,
uno más
Cuando cierro los ojos.
Escrito en algún momento del 2016